Si un fotógrafo se enamora de ti…Todas las partes de tu piel se volverán arte. Está grabado en su memoria cada peca y vena. No importa cuánto te cubras, siempre estarás sobre-expuesto, siempre habrá luz quemado tus ojos y alimentando los de ellos. Verte se convierte en su trabajo más importante, de todos los ángulos, con todos los fondos, de todos los colores. Y ten por seguro que jamás ninguno será suficiente. El hambre por inmortalizarte es insaciable.
Si un fotógrafo se enamora de ti, estudiarán las sombras de tu cuerpo, el desenfoque de tus ojos, la velocidad de tus movimientos, el contraste de tus texturas, el encuadre de tus manos. Siempre preguntándose cómo te verías en blanco y negro y con un poco más de grano.
Serás su proyecto más grande, infinitamente fotografiable. Y con sus pupilas dilatadas, se frustrarán porque no existe cámara que pueda capturar todo lo que ellos quisieran ver de ti

Amalia Rago